El inicio del ciclo lectivo en la Provincia de Buenos Aires se verá afectado este 2 de marzo por un paro docente de 24 horas convocado por los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense. La medida fue confirmada luego de que los sindicatos rechazaran la propuesta salarial presentada por la gestión de Axel Kicillof en el marco de la paritaria.
El eje del conflicto es salarial. La administración provincial ofreció un incremento del 2% en una primera instancia y luego mejoró la propuesta al 3%, con aplicación escalonada. Sin embargo, los gremios señalaron que el impacto real “en bolsillo” resultaba menor —en algunos casos cercano al 1,5%— y que la oferta no recompone la pérdida acumulada frente a la inflación. Por eso, decidieron avanzar con la medida de fuerza si no hay una mejora sustancial antes del inicio del ciclo lectivo.
En paralelo, la medida bonaerense se suma al paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), resuelto en un congreso extraordinario encabezado por Sonia Alesso. Allí se definió un plan de acción que incluirá movilizaciones, acampes y caravanas en todo el país.
CTERA reclamó la “convocatoria inmediata a la Paritaria Nacional Docente” y un aumento salarial que supere la inflación. Además exigió una nueva Ley de Financiamiento Educativo, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un incremento urgente del presupuesto educativo y la garantía de condiciones dignas de trabajo, infraestructura adecuada, recursos pedagógicos y conectividad. Durante el congreso también se reiteró el rechazo a reformas laborales regresivas y a proyectos que, según expresaron, promuevan la mercantilización de la educación, entre ellos el proyecto de Ley de Libertad Educativa impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Por su parte, los sindicatos educativos de la CGT —la Unión Docentes Argentinos (UDA), conducida por Sergio Romero, y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), liderada por Fabián Felman— advirtieron que “corre riesgo el inicio de clases y se va a profundizar el conflicto si el Gobierno no convoca a paritarias”. También señalaron que la educación atraviesa “el mayor recorte presupuestario en décadas” y que el salario mínimo docente se encuentra “en niveles de indigencia”.
UDA y CEA sostuvieron que la falta de convocatoria a la paritaria nacional vulnera el artículo 10 de la Ley 26.075, que establece ese ámbito de negociación para discutir condiciones laborales, carrera docente y salario mínimo, y reiteraron su rechazo al proyecto de Libertad Educativa, al que calificaron como una iniciativa que “detonará el sistema educativo argentino”.
En este contexto, si no hay acuerdo en las próximas horas, el 2 de marzo —primer día fijado oficialmente para el inicio de clases en la provincia— comenzará con una huelga docente. Según consignaron medios nacionales, sería la primera vez desde que Axel Kicillof asumió la Gobernación en 2019 que el calendario escolar bonaerense no arranca con normalidad en su jornada inaugural, en un escenario de conflicto que combina tensión provincial y protesta nacional.
